Una apuesta a futuro

En el colegio, los alumnos de sexto año, junto al personal docente y no docente, participaron en una jornada de plantación de árboles que transformará los espacios del establecimiento. Equipados con palas, azadas y mucho entusiasmo, se unieron para crear áreas verdes que, en el futuro, serán lugares donde podrán leer, compartir una merienda y disfrutar de la naturaleza. Esta actividad no solo embellece el colegio; tiene un propósito mucho más profundo.

La jornada estuvo orientada a que los estudiantes comprendan la importancia del cuidado del agua en nuestro departamento de San Rafael, que sufre de sequías recurrentes y donde cada gota cuenta. Plantar árboles en este contexto se convierte en un acto de responsabilidad ambiental, ya que estos no solo embellecen el paisaje, sino que también ayudan a mejorar la calidad del aire, retener humedad y, a largo plazo, mitigar el impacto de la falta de agua. Los alumnos aprendieron que estos árboles necesitan agua, cuidado y tiempo para crecer fuertes y saludables, así como el compromiso de todos para protegerlos y proteger nuestro entorno.

Más allá del valor ambiental, esta actividad busca fortalecer el sentido de pertenencia de cada estudiante hacia su colegio. Cada árbol plantado es una inversión en el futuro, un recordatorio de que el esfuerzo de hoy se verá reflejado en el mañana. Los alumnos pueden ver estos árboles como un legado que crecerá con ellos y que, con suerte, seguirá siendo parte de este lugar mucho después de que se hayan graduado. Así, no solo cultivan árboles, sino también un compromiso duradero con la naturaleza y con su comunidad.